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La
clientela del bar coctelería El Paraigua, se ve envuelta
en una época pasada, con fachadas que remontan al año
1650 y una notoria ausencia de accesorios de bares modernos como
puedan ser máquinas de tabaco o televisores.
El
local está distribuido en dos plantas.
Las paredes de la plata baja están decoradas con paneles
de madera oscura que data del 1902, los azulejos del piso son
blancos y negros y las mesas individuales están iluminadas
con unos ornamentos apliques de pared. La música suena
a bajo volumen y la atmósfera es de calma.
'No
es un bar de juerga', dice José Sánchez, propietario
del local, remarcando que la clientela es muy fiel y que siempre
vuelve en busca de tranquilidad y del ambiente agradable que se
respira.
La
música en la parte superior suena a blues y a jazz, mientras
que abajo suena a música clásica. Dentro de la estructura
destaca el artesanado de las arcadas del techo que se remontan
al año 1650, cuando el edificio estaba ocupado por el Colegio
Enseñanza. A demás de las arcadas, hay también
un rincón bastante recargado de estilo barroco, donde se
encuentra la barra; la decoración de esta zona recuerda
de alguna manera una sala de los años setenta. Los sofás
están empotrados y organizados en pequeñas estancias
ideales para grupitos y las paredes están decoradas con
pinturas originales, la mayoría pertenecen al artista local
Rafael Falcó Güell (no están nada mal).
El
bar se encuentra en la parte superior. Se puede escoger una cuarentena
de cócteles dentro de la carta con y sin alcohol, y aún
así , si no encuentra lo que desea, José, el barman,
le puede improvisar uno a su gusto. La especialidad del bar, el
cóctel El Paraigua, está hecho a base de cava, tequila,
drambuie y zumos de limón, naranja, piña, melocotón
y grosella. Según José, el cóctel no es ni
demasiado dulce ni demasiado seco y muy refrescante.
Los
cócteles con alcohol salen por 6 € y los que no tienen
por 5 €, también hay batidos por 4 €. El Paraigua
es también un café y se sirven a parte de cafés,
infusiones y un menú de tapas limitado. Todos los menús
están en francés, inglés, castellano y catalán.
El
Paraigua está situado en la calle de la Esperanza, muy
cerca de la plaza San Jaime, en pleno barrio gótico. Está
abierto desde las 8:30 de la tarde hasta las dos de la madrugada
de lunes a viernes y de 6 de la tarde a 3 de la madrugada los
sábados. El domingo está cerrado.
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