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La
noche de San Juan es una de las noches más mágicas
y la más corta del año, ya que se celebra el solsticio
de verano. La noche del 23 de junio marca el inicio de todas las
fiestas estivales, es noche de verbenas, de hogueras, cocas y
brujas.
La
noche de San Juan precede al día festivo, día más
largo del año en que se celebra San Juan. Existe una gran
tradición en todos los pueblos de Cataluña donde
se mezclan costumbres pirenaicas y mediterráneas, célticas
y romanas, paganas, cristianas y laicas, rurales, urbanas y ancestrales.
En
los años 70 San Juan se proclamó como diada nacional
de los Países Catalanes, por la común tradición
de realizar hogueras: cada año, grupos de gente llevan
-como la antorcha olímpica- la llama encendida de una hoguera
hacia el monte del Canigó de pueblo en pueblo, para encender
las hogueras de pueblos y ciudades.
Esta
es una noche de fallas, hogueras y petardos. Es costumbre hacer
hogueras individuales, familiares y colectivas, normalmente delante
de casa, con madera u objetos viejos recogidos por los más
pequeños que este día se lo pasan muy bien. Antes,
dentro del núcleo urbano de la ciudad, no se encendían
hogueras por miedo a los incendios. Hoy en día todo está
más controlado y se tiene que pedir permiso al Ayuntamiento
respetando algunas normas, como por ejemplo que las hogueras tiene
que estar a 15 metros como mínimo de las paredes de las
casas, vehículos o mobiliario urbano. Las hogueras y el
fuego están relacionados con las brujas y, por tanto, esta
es una noche de encantamientos. Las brujas celebran rituales en
lo alto de las montañas con hierbas milagrosas para atraer
la fortuna o conseguir amor.
La
ciudad se viste de fiesta con las verbenas. Esta palabra proviene
de cuando los romanos salían al campo para recoger el fruto
"negro", es decir, la verbena, esta costumbre se ha
extendido hasta nuestros días para determinar la verbena
de San Juan, que recibe el nombre de "revetlla" en catalán.
Las
calles están llenas de fiestas para ir a bailar hasta que
salga el sol y es tradición comer coca de San Juan. Antiguamente,
las cocas eran obligadamente circulares y llevaban un agujero
en medio evocando algún ritual solar. Posteriormente, cuando
aparecieron las pastelerías, las cocas mejoraron su calidad
y se les añadió fruta confitada y eran muy largas.
La
ciudad prepara como cada año diferentes actos, entre los
que destacamos la Noche del Fuego en la Barceloneta con correfuegos
o las numerosas verbenas que prepara el Pueblo Español
para disfrutar de la noche más mágica del año.
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