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El
Museo de la Ciencia de Barcelona se creó en 1981 y fue
el primero de este género en Cataluña y en toda
España. Uno de sus principales objetivos consiste en divulgar
la ciencia y la técnica entre el público general
y, en particular, entre los estudiantes. Con un gran éxito
de público, este año celebra sus 20 años
de existencia.
El
Museo de la Ciencia de Barcelona pertenece a la Fundación
La Caixa y es uno de los museos más interesantes que podemos
encontrar en la ciudad, ya que nos lleva a descubrir todo un mundo
relacionado con la ciencia. Además de divulgarla entre
el público y entre los estudiantes, también es un
lugar para facilitar el contacto entre profesionales de la ciencia
y la enseñanza y las instituciones científicas.
Una de sus particularidades es que el visitante actúa como
verdadero protagonista de su visita, eso significa que él
mismo experimenta: se pone en la piel del investigador científico.
El
museo está estructurado en tres grandes áreas: Las
exposiciones permanentes, dotadas de módulos interactivos
que el visitante puede manipular y tocar por si mismo; las exposiciones
temporales, donde se profundiza en temas monográficos del
sector y los programas de actividades, con talleres, conferencias
o cursos.
Las salas permanentes individuales se dividen en los siguientes
apartados: Percepción, óptica, ondas, mecánica,
planeta vivo, el clic de los niños, estación meteorológica,
el péndulo de Foucault, el planetario y el submarino.
Cabe
destacar que desde su inauguración, el Museo de la Ciencia
ha despertado un notable interés entre el público
general y entre los centros escolares y ha recibido una gran afluencia
de visitantes, así el mes de enero de 2001 se llegó
a más de 6.600.000 visitas, de las cuales aproximadamente
la mitad fueron estudiantes.
El
Planetario y el Péndulo de Foucalt. Uno de los atractivos
que más llaman la atención del museo es, sin duda
alguna, la visita al Planetario. Contemplar el cielo estrellado
en Barcelona es posible gracias a un sistema óptico y mecánico
que proyecta una cúpula semiesférica donde podemos
contemplar los astros (600 estrellas, los planetas, la Vía
Láctea, el Sol y la Luna) y da realmente la impresión
que estamos al aire libre. Este aparato permite reproducir, de
manera acelerada, los movimientos celestes, así como asistir
en pocos minutos al ciclo completo de las estaciones y entender
sus causas astronómicas.
Antes de Foucault, nadie havia podido demostrar de forma experimental
que la Tierra giraba sobre ella misma. La reproducción
de este péndulo lo encontramos justo en la entrada del
museo y mide 14 m. de largo y la esfera pesa 100 kg. Un electroimán
colocado en la parte superior suministra la energía necesaria
para contrarrestar el constante fregamiento y mantenerlo en movimiento.
Como
actividades futuras cabe destacar las celebraciones para conmemorar
los 20 años de existencia del museo que se transformarán
en exposiciones, debates y conferencias.
Este
es un museo más que interesante que no podéis dejar
pasar por alto, especialmente todos aquellos curiosos y con ganas
de aprender.
El Museo de la ciencia está en la calle Teodor Roviralta
55, T: 93 212 60 50
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